Marte

El símbolo de Marte (♂) es una representación de un círculo con una flecha que emerge de él, apuntando en ángulo hacia el lado superior derecho. En manuscritos viejos, es normalmente interpretado como el escudo y lanza del dios de guerra Marte/Ares.

Marte es el cuarto planeta en orden de distancia al Sol y el segundo más pequeño del sistema solar, después de Mercurio. Recibió su nombre en homenaje al dios de la guerra de la mitología romana (Ares en la mitología griega), y es también conocido como “el planeta rojo” debido a la apariencia rojiza que le confiere el óxido de hierro predominante en su superficie. Marte es el planeta interior más alejado del Sol. Es un planeta telúrico con una atmósfera delgada de dióxido de carbono, y dos satélites pequeños y de forma irregular, Fobos y Deimos (hijos del dios griego), que podrían ser asteroides capturados similares al asteroide troyano (5261) Eureka. Sus características superficiales recuerdan tanto a los cráteres de la Luna como a los valles, desiertos y casquetes polares de la Tierra.

En la mitología romana, Marte, en latín Mārs, era el dios de la guerra, hijo de Júpiter en forma de flor y de Juno. Se le representaba como a un guerrero con armadura y con un yelmo encrestado. El lobo y el pájaro carpintero eran sus símbolos. Era marido de Bellona y amante de Venus, con quien tuvo dos hijos: Fuga y Timor (respectivamente Deimos y Fobos para los griegos).

Fue identificado con el Ares griego, pero Marte no es simplemente un Ares romanizado, sino una deidad puramente itálica, patrón de muchas ciudades, como Alba Longa y tribus como la de los sabinos y los etruscos (se cree que el nombre Mars, sin derivaciones indoeuropeas, proviene del etrusco Maris), antes del surgimiento de Roma.
Marte dio nombre al cuarto planeta del sistema solar: Marte, al segundo (o tercero según algunas religiones, calendarios o regiones como en EE.UU.) día de la semana: Martes y al tercer mes del año: marzo.

Nacimiento

Marte y Cupido, obra del escultor danés Bertel Thorvaldsen.
Juno huyó del Olimpo ante la envidia del nacimiento de la diosa de la sabiduría, y se adentró en un templo consagrado a Flora, diosa de las flores y de los jardines. Allí esta diosa aconsejó a Juno que cogiese una flor que se hallaba en los campos de Oleno. Juno, fue hacia aquellos campos, y vio la flor que le había indicado Flora, era la flor más bonita que había visto jamás; que en realidad era Júpiter en forma de flor. Al cogerla en su regazo, nació, el dios de la guerra, Marte.

Descripción

Originalmente, Marte era el dios patrón de los pueblos itálicos, que eran tanto guerreros como agricultores, y esto se refleja en su naturaleza bivalente, como otros dioses romanos. Era un dios guerrero, que protegía a su pueblo contra sus enemigos. También era un dios ctónico asociado a la tierra, a la protección física y espiritual de los cultivos.
Reunía Marte las siguientes virtudes:
* Intrepidez.
* Temeridad ciega.
* Valor y osadía.
* Fuerza viril.
* La inspiración guerrera.
* El dios que conducía a la victoria a los umbrios, sabinos, latinos y romanos.

Era considerado como el padre de Rómulo y una de las tres divinidades tutelares de Roma junto con Júpiter y Quirino. Como dominios de Marte se consideraban los bosques misteriosos en los que habitaba el pájaro carpintero. Estaban consagrados a Marte, varios animales como el buey labrador, el caballo de batalla, los rebaños de carneros, y los cerdos que se le inmolaban. Por tanto en Roma, Marte tenía varias funciones:
* Dios bélico, el dios de la guerra.
* Dios de la cultura y laboreo del campo.
* Dios de la Primavera, y la potencia viril.
* Protector de la vida en los campos.

Culto

Al contrario que su contraparte griega, Marte gozaba de una inmensa popularidad, y era la deidad más adorada en Roma, solo sobrepasada por Júpiter. Al ser padre de Rómulo, se le consideraba padre de todos los romanos.

Sus sacerdotes eran los salios (salii), encabezados por el Flamen Martialis. Estos sacerdotes, armados con los legendarios escudos y lanzas que Marte entregó a Numa Pompilio, ejecutaban una danza guerrera arcaica y primitiva; consistente en fuertes saltos y pisotones en el suelo, mientras se cantan himnos a Marte y Quirino. Los salios eran elegidos entre las familias patricias. El más famoso salio fue Publio Cornelio Escipión el Africano.

Festividades

La Feriae Martis se celebraban el 1 de marzo y el Armilustrium el 19 de octubre. Cada cinco años se celebraba una suovetaurilia, en la que se sacrificaban en su honor un cerdo, una oveja y un toro. El 27 de febrero y el 14 de marzo tenían lugar las carreras de caballos de la Equirria. El 23 de marzo se celebraba el Tubilustrium, en el que se purificaban las armas y las trompetas de guerra.

El 15 de octubre se celebraba una carrera de cuadrigas en el campo de Marte, donde uno de los caballos de la cuadriga ganadora se sacrificaba al dios.

Iconografía

Representación medieval de Marte, sentado en un arcoíris con una espada y un cetro, excita a los hombres a la guerra.
Estatua de Marte desnudo, portando sus atributos guerreros en una pintura mural de Pompeya.

Sus representaciones más antiguas son bastante uniformes, con atributos asimilados a su contraparte griega del dios Ares, hombre armado con casco y lanza principalmente, y a veces, escudo y espada. En ocasiones está desnudo, otras con vestimenta guerrera, e incluso con una capa sobre sus hombros, normalmente joven y afeitado pero otras veces se le representa maduro y barbado y con cierta frecuencia porta en su mano un bastón de mando.

Sobre su pecho, cuando lleva égida, se distingue la cabeza de Medusa. A veces se le ve montado en un carro tirado por perros livianos, otras sentado como un vago pero en actitud bélica. Pero su epíteto gravidus significa “cargado, completo, fuerte y fértil”, indicando sus anteriores atributos asociados con la fertilidad y la agricultura.
Los antiguos sabinos le asimilaban a su propio dios de la guerra Quirino (del latín quiris, “lanza”), nombre que da lugar a la palabra quirites, término utilizado para designar a los ciudadanos romanos.
Se le representa también bajo la forma de lobo.

En el Altar de la Paz de Augusto (Ara Pacis), construido en los últimos años siglo I a. C., Marte es representado como un hombre maduro con cara “clasicista”, barba corta rizada y bigote. Su casco es del tipo neoático emplumado. Lleva una capa militar (paludamentum) y una coraza adornada con un gorgoneion. Aunque el relieve está un poco dañado en este lugar, parece tener una lanza con guirnaldas de laurel, símbolo de una paz ganada mediante una victoria militar. De este modo, Marte se presenta como el antepasado digno del pueblo romano. El panel del Ara Pacis en el que aparece estaba enfrente del Campo de Marte, recordando así que Marte era el dios cuyo altar Numa estableció allí, es decir, el dios más antiguo de las instituciones cívicas y militares romanas.

Lanza de Marte

La lanza es el instrumento de Marte de la misma manera que Júpiter maneja el rayo, Neptuno el tridente o Saturno la guadaña o la hoz. Unas reliquias o fetiches llamadas las Lanzas de Marte se mantenían en la Regia, antigua residencia de los reyes de Roma. En tiempos de la República, cada vez que el estado entraba en guerra, el sumo sacerdote del culto a Marte (Flamen Martialis) sacudía las lanzas, diciendo Mars vigila!(¡Despierta, Marte!); si las lanzas se movían tras dejarlas en su sitio, esto se interpretaba como un mal presagio, y se realizaban multitud de sacrificios para aplacar al dios.3 Cuando Marte está representado como portador de la paz, su lanza está coronada por laurel u otro tipo de vegetación, como en el Ara Pacis o en una moneda de Emiliano.

Mitología

Ares, a pesar de ser identificado como dios de la guerra, no siempre sale victorioso en los combates. De hecho, resulta varias veces herido, sobre todo en sus enfrentamientos con su hermanastra Atenea, divinidad también guerrera. También resultó herido dos veces por Heracles y humillado por Hefesto. Se lo representa como hijo de Zeus y Hera, aunque existe una tradición posterior según la cual Hera lo concibió al tocar una determinada flor que le ofreció la ninfa Cloris, en lo que parece ser una imitación de la leyenda sobre el nacimiento de Hefesto, y es recogida por Ovidio. También existe una leyenda similar sobre el nacimiento de Eris, diosa de la Discordia. Su lugar de nacimiento y auténtico hogar estaba situado lejos, entre los bárbaros y belicosos tracios, y a este huyó cuando fue descubierto acostándose con Afrodita.
Los griegos nunca confiaron en Ares, quizá porque ni siquiera estaba influenciado por el espíritu de pertenecer a un bando, sino que a veces ayudaba a una parte y a veces a la otra, según le dictaban sus inclinaciones. Su mano destructiva se veía incluso tras los estragos provocados por plagas y epidemias. Este carácter salvaje y sanguinario de Ares lo hacía ser odiado por otros dioses, incluidos sus propios padres.

Ayudantes

Deimos y Fobos eran hijos suyos con Afrodita y también respectivamente los espíritus del terror y el miedo, que lo acompañaban en las batallas. La hermana y compañera del homicida Ares era la bella Enio, diosa del derramamiento de sangre y la violencia. A modo de construcción etimológica, de Fobos proviene la palabra fobia. Tienen cita en la astronomía, que ha dado estos nombres de sus hijos, Fobos y Deimos, para nombrar a los dos satélites del planeta Marte (donde Ares era llamado así en Roma).
La presencia de Ares se veía acompañada por Cidoimos, el daimon del alboroto de las batallas, así como las Macas (Batallas), las Hisminas (Disputas), Polemos (un espíritu menor de la guerra, probablemente un epíteto de Ares, pues no tenía un dominio específico) y la hija de este, Alala, la diosa-personificación del grito de guerra griego, cuyo nombre era usado por Ares como grito de guerra propio. Su hermana Eris lo acompañaba en los combates, incitando a los soldados a luchar. Su otra hermana Hebe, a quien trataba irrespetuosamente, era reclamada a menudo para prepararle el baño.

La fundación de Tebas

Uno de los muchos papeles de Ares situado en el propio continente griego era el del mito fundacional de Tebas: Ares era el progenitor del dragón acuático que mató Cadmo, convirtiéndose en ancestro de los espartanos, pues de los dientes del dragón brotaron como si una cosecha creciese una raza de guerreros descendientes de Ares, los espartos. Para aplacar a Ares, Cadmo tomó como esposa a Harmonía, hija de este con Afrodita, resolviendo así la contienda y fundando la ciudad de Tebas.

Afrodita

En la historia cantada por el aedo Demódoco, un poeta ciego, en el salón de Alcínoo, rey de los feacios, el dios sol Helios espió una vez a Ares y Afrodita haciendo el amor en secreto en casa del esposo de ésta, Hefesto, a quien alertó. Hefesto enfureció y conspiró para atrapar a la pareja, para lo que dispuso sobre la cama una sutil red metálica invisible con el poder de inmovilizar a cualquiera, incluyendo a los dioses. Así atrapó a Ares y Afrodita en la siguiente ocasión, trayendo entonces a los demás dioses para que fuesen testigos del adulterio pensando humillarlos (las diosas no concurrieron por pudor). Pero, contrariamente, algunos comentaron la belleza de Afrodita, y otros comentaron que habrían cambiado gustosos el lugar de Ares. Poseidón accedió a devolver a Hefesto el excrex de Afrodita. Cuando la pareja fue liberada, Ares huyó a su tierra natal, Tracia.
En una versión posterior, Ares ponía a Alectrión a su puerta para que le avisase de la llegada de Helios, pero el joven se quedó dormido y Helios descubrió a los amantes. Ares, furioso, transformó a Alectrión en un gallo, que nunca se olvida de anunciar la llegada del sol por las mañanas .

Ares y los gigantes

En un oscuro mito arcaico, relatado en la Ilíada por la diosa Dione a su hija Afrodita, dos gigantes ctónicos, los Alóadas, Oto y Efialtes, encadenaban a Ares y lo encerraban en una urna de bronce, donde permaneció trece meses, un año lunar. «Allí pereciera el dios insaciable de combate, si su madrastra [de los Alóadas], la bellísima Eribea, no lo hubiese participado a Hermes». «En este se sospecha un festival de libertinaje que se desata al decimotercer mes.» Ares estuvo gritando y aullando en la urna hasta que Hermes lo rescató y Artemisa engañó a los Alóadas haciendo que se arrojaran sus lanzas uno al otro, matándose.

La Guerra de Troya

En la Ilíada, Homero representa a un Ares sin alianzas fijas ni respeto hacia Temis, el orden correcto de las cosas: prometió a Atenea y Hera que lucharía del lado de los aqueos, pero Apolo logró persuadirlo para que luchase junto a los troyanos.
Durante la guerra, Diomedes se enfrentó a Héctor y vio a Ares luchando en el bando troyano. Diomedes pidió a sus soldados que se retirasen lentamente. Hera, la madre de Ares, vio la injerencia de este y pidió permiso a Zeus, su padre, para alejarlo del campo de batalla. Ares atacó a Diomedes con su lanza, pero Atenea desvió el ataque. Diomedes respondió con la pica y Atenea guió el golpe para herir a Ares, quien en su caída bramó como nueve o diez mil hombres y huyó al monte Olimpo, lo que obligó a los troyanos a retirarse.
Cuando Hera mencionó durante una conversación con Zeus que su hijo Ascálafo había muerto, Ares rompió a llorar y quiso unirse a la batalla del lado de los aqueos contra la orden de Zeus de que ningún olímpico debía participar en la guerra. Atenea detuvo a Ares y lo ayudó a quitarse la armadura. Más tarde, cuando Zeus permitió a los dioses tomar parte activa en la guerra de los mortales, Ares intentó vengarse de Atenea, pero terminó herido de nuevo cuando esta lo golpeó con una piedra, cubriendo al caer con su cuerpo tumbado siete yugadas. Cuando la piedra golpeó a Ares, mató a llíada y lo mandó a gobernar su patria, Tracia, un lugar de sabiduría.

Otros mitos

El Ares Ludovisi. Mármol pentélico, copia romana de un original griego de c. 320 a. C. Algunas restauraciones en mármol de Carrara por Gianlorenzo Bernini (1622).
* En la contienda de Tifón contra Zeus, Ares se vio obligado, junto con los otros dioses, a huir a Egipto, donde se metamorfoseó en un pez.
* Ares dio a Hipólita el cinturón que luego le quitó Heracles.
* En algunas versiones se contaba que cuando Afrodita amó a Adonis, un celoso Ares se transformó en un jabalí y mató a su rival o bien envió el jabalí para que lo matara.
* Según una tradición, Ares mató a Halirrotio, hijo de Poseidón, cuando este intentó violar a Alcipe, su hija con Agraulo. Poseidón exigió a Zeus que Ares fuese castigado, por lo que fue llevado a juicio: el primer juicio por asesinato de la historia. Los demás olímpicos votaron que debía ser absuelto. Se cree que este suceso dio origen al nombre «Areópago».

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