Saturno Retrógrado

Con el Señor del Karma retrógrado es como si uno viviera en una constante lucha interna entre la realización de los ideales y el sentido práctico que caracteriza a este planeta, hay una desconexión con el espíritu creador interno. Muy seguramente los temas laborales y la actividad profesional sean objeto de una constante revisión, hay una falta de ambición, se es demasiado serio o temeroso a la hora de tomar riegos profesionales, producto de arraigados esquemas de trabajo que terminan a veces generando fracasos.

La astróloga Liz Greene dice que el Sol y Saturno siempre están en pugna en la carta natal; al Sol le gusta brillar y a Saturno le gusta definir, estos nativos deberán aprender a brillar en su Sol interno con disciplina, coraje y orden, brillar por lo que el ‘YO’ interno es y no guiado por preceptos sociales, eso lo frenará Saturno.

Un Saturno retrógrado por lo general indica un espíritu viejo, indisciplinado de muchas reencarnaciones, la lección no será fácil pues siendo el Señor del Karma y además retrógrado, mostrará una deuda kármica que se sentirá pesada, algo que no se logró liberar en alguna vida pasada y que ahora se debe repetir, en otras palabras, volver a hacer la plana.

Al ser personas que ya han recibido lecciones de otras vidas con el paso de los años se van volviendo ‘viejos sabios’ (la cosa es ir aplicando tal información), su Saturno retrógrado les va tirando perlas y lecciones una y otra vez.

Por lo general hay poca relación con la figura paterna y se crece con un fuerte sentimiento de culpabilidad, de pequeños son grandes observadores, incapaces de expresar sus sentimientos ni pensamientos, no expresan pero observan todo, ¡TODO!

Calma, todo tiene solución

La lección será aprender a descubrirse como ser, fluir con las lecciones que la vida traiga y asumir la responsabilidad por las decisiones tomadas. Saturno es como un profesor, cuando reprende lo hace con firmeza pero cuando premia lo hace de la misma forma. En la medida que uno se va descubriendo también se va expandiendo, poco a poco la seguridad en sí mismo va naciendo, se van tomando riegos porque a la final uno va a prendiendo a confiar en lo que uno es. Con el tiempo se va entendiendo que nada llega solo, que la suerte llega para quienes hay trabajado con disciplina y con esfuerzo (palabras que ama Saturno).

Puede ocurrir que, por progresión secundaria un Saturno retrógrado se ponga directo; el desbloqueo se sentirá con toda, marcan puntos de creación y producción infinita, se liberará la energía creativa que por tanto tiempo estuvo contenida, se revaluarán los conceptos de poder y autoridad (temas saturninos) y habrá un majestuoso rush de autoestima que será contundente.

Mi Saturno retrógrado en mi ascendente (no es la mejor posición para este planeta) ha sido un maestro duro, justo y muy sensato; le dio sentido a muchos bloqueos pero le ha dado aún más sentido a todos los procesos de donde he podido salir avanti. Agradezco cada parte de mi ser, lo oscuro y lo claro, y agradezco hoy más que nunca entender la importancia de las decisiones, el viraje que da la vida una vez un paso se ha dado.

Nada llega solo, somos artífices de todas y cada una de las cosas que en nuestra vida existen, somos los dueños y señores de nuestro cielo y nuestro infierno, al final, cada quien pinta su palacio del color que se le da la gana.

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