Cailleach: La diosa del Invierno

En la mitología gaélica ( irlandés , escocés y manx ), el Cailleach es una bruja divina , una deidad creadora , una deidad meteorológica y una deidad ancestral. En los estudios modernos de folklore escocés , también es conocida como Beira, Reina del Invierno . La palabra literalmente significa «anciana, bruja», y se encuentra con este significado en el gaélico irlandés y escocés moderno , y se ha aplicado a numerosas figuras mitológicas en Irlanda , Escocia y la Isla de Man .

Cailleach («anciana» o «bruja» en el moderno gaélico irlandés y escocés ) proviene del antiguo gaélico Caillech («uno velado»), una forma adjetiva de caille («velo»), un préstamo anticipado del palio latino , «capa de lana».

El Cailleach a menudo se conoce como Cailleach Bhéara (ch) (en gaélico escocés Cailleach Bheurra o A ‘Chailleach Bheurrach o variaciones de los mismos). Gearóid Ó Crualaoich atribuye significados gemelos al nombre; El legendario contexto de la diosa vaca, o asociación con bestias con cuernos, y una atribución folclórica como una palabra que significa «agudo, estridente, hostil» bior (ach) o beur (ach) y se refiere a la asociación de Cailleach con el invierno y el desierto.

El poema irlandés de los siglos VIII / IX El Lamento de la anciana dice que el nombre de Cailleach es Digdi o Digde . En La caza de Slieve Cuilinn se llama Milucra , hermana de Áine . En el cuento de Glas Gaibhnenn se llama Biróg . En otro lugar, se llama Buí o Bua (ch) . En Manx Gaelic se la conoce como Caillagh .

El plural de cailleach es cailleacha en irlandés, cailleachan en gaélico escocés y caillaghyn en manés. La palabra se encuentra como un componente en términos como el gaélico cailleach-dhubh («monja») y cailleach-oidhche (» búho «), así como el irlandés cailleach feasa («mujer sabia, adivina») y cailleach phiseogach («hechicera, hechicera»). Las palabras relacionadas incluyen el caileag gaélicoy el cailín irlandés («joven mujer, niña, colleen»), el diminutivo de caile «mujer» y el carline / carlin escocés de las tierras bajas («anciana, bruja»). Una palabra más oscura que a veces se interpreta como «bruja» es el síle irlandés , que ha llevado a algunos a especular sobre una conexión entre el Cailleach y las tallas de piedra de Sheela na Gigs .

La leyenda

Escocia es una tierra plagada de leyendas. El folklore escocés es famoso por albergar historias de criaturas sobrenaturales que a modo de tenebrosos relatos, deberían ser contadas bajo un cielo plagado de estrellas y alrededor de una confortante hoguera.

Los Brownies, pequeños duendes escoceses que viven escondidos en los bosques y montañas del país, alejados de los seres humanos. Selkies, bellas criaturas marinas que surcan los mares bajo un grueso pelaje de foca, una vestimenta que pueden abandonar por unas horas para adoptar forma humana. El Cù Sith, sabueso que, según cuenta la leyenda, recorre los paisajes rocosos de las Highlands en busca de almas con las que cargar hasta el más allá, característica por la cual se le conoce como el mensajero de la muerte.

Estas son solo algunas de las tradicionales historias que forman parte del folklore escocés, pero no son las únicas, hay muchas más. Ante la proximidad de los meses más fríos del año nos centraremos en una de ellas, la leyenda de la Cailleach Béirre, la diosa celta del invierno.

Cailleach Béirre, la diosa celta del invierno

Cailleach Béirre es, según la mitología celta, la diosa encargada de crear los paisajes montañosos de toda Escocia. Sus seguidores afirman con rotundidad que creó dicho relieve a su antojo, moldeando los picos y las colinas a golpe de martillo para que le fuera más cómodo transitar por ellos. Es representada por una anciana de piel azulada, con un único ojo justo en el centro de su frente, una imagen ya de por sí terrorífica a la que añadir una dentadura de oso y unos colmillos de jabalí.
Ataviada con viejos harapos, un delantal y una capa de tela escocesa representa el poder del frío, la oscuridad y el invierno. Según la tradición celta habita en la montaña de Ben Cruachan, una de las más altas de toda Escocia. Poco antes de que llegue el invierno acude al golfo de Corryvreckan, una peligrosa zona con constantes corrientes marinas y grandes remolinos, para lavar su manto provocando así fuertes temporales de viento y lluvia.

Según algunas creencias es la protectora de animales nocturnos como jabalíes o lobos, atacando a los cazadores que intentan acabar con ellos. También afirma la leyenda que posee una varita mágica de acebo, con la que marchita las hojas que caen de los árboles en otoño.

Diosa del invierno y doncella de la primavera

A pesar de que se encuentra más activa en los meses de Diciembre y Enero Cailleach Bérrie gobierna la mitad oscura del año, concretamente desde Samhain hasta Beltane. La llegada de los meses en que las temperaturas se suavizan provoca su debilidad y su pérdida de poderes, cediendo su reinado a Brigit, la doncella de la primavera y diosa del fuego, hasta que llegado el mes de Mayo acaba por convertirse en piedra aguardando la llegada del siguiente invierno.

A pesar de que la leyenda asegura la existencia de ambas también existe una creencia que pone en duda esta parte de la tradición. Según esta versión del relato Cailleach Bérrie va rejuveneciendo con la marcha del frío hasta convertirse en Brigit llegada la primavera, por lo que la diosa del frío y la diosa del fuego podrían ser una misma.

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Diferentes puntos de vista

Cailleach Bérrie está considerada de muy diferentes maneras por los distintos países del Reino Unido. Para los irlandeses la diosa del invierno es un ser benéfico y protector, ya que protege a los animales durante los meses más fríos del año. Los ingleses tienen un punto de vista completamente opuesto, ven a la Bruja azul como un espíritu maligno que altera las condiciones climatológicas a su antojo y que no permite el libre desarrollo de la naturaleza. Los escoceses por su parte la admiran como una deidad invernal, creadora de los hermosos paisajes invernales del país y por lo tanto de parte del encanto especial que tiene Escocia.

También existen diferentes creencias acerca de sus poderes. Algunos pueblos creen que es capaz de predecir el clima, de dar protección a los animales que viven en los bosques y de incluso llegar a convertirse en ellos. Otros aseguran que es capaz de tomar un aspecto físico joven y bello, con el cual seducir a leñadores y a los habitantes de las aldeas más recónditas de los parajes de Escocia.

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