Eneatipos: El Eneagrama de la Personalidad

Óscar Ichazo asignó descripciones a cada una de las nueve posiciones del Eneagrama, que él llamó Eneagrama de Fijación del Ego y fue el origen de lo que hoy conocemos como Eneagrama de la Personalidad.

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Óscar Ichazo (Bolivia, 1931, 2020) fue un chamán místico y científico boliviano, fundador de la Escuela Arica (establecida en 1968).

La teoría del Eneagrama de la Personalidad de Ichazo (quien suele dar a la representación gráfica del eneagrama el nombre de Eneagono) forma parte de un conjunto de enseñanzas más amplio que él mismo denomina Protoanálisis y cuyo fin es la adquisición del Bien Supremo de la Iluminación y la Unidad con lo Divino.

En este sistema se identifican las nueve formas en las que el ego personal se fija en la psique durante el período temprano de la vida. Para cada persona estas fijaciones del ego se convierten en el núcleo de una autoimagen en torno a la cual se desarrolla la correspondiente personalidad psíquica. A nivel emocional, cada fijación se encuentra a su vez reforzada por una pasión o vicio específico. Las principales conexiones psicológicas entre las nueve fijaciones del ego quedan claramente expuestas a través de las puntas, las líneas y el círculo del eneagono.

En realidad todos tenemos un poquito de las 9 personalidades (llamadas ENEATIPOS) pero hay una de ellas que es nuestra estrategia predominante.

Eneatipos

La estrategia del eneatipo 1, el gran reformador, amante de lo perfecto y bien hecho, crítico, poco flexible y de valores muy marcados.

La estrategia del eneatipo 2, el ayudador, sonriente, encantador y siempre preocupado por las necesidades ajenas y deseando que los demás le necesiten.

La estrategia del eneatipo 3 , el exitoso, queriendo destacar por encima de los demás, demostrar su valía superando retos.

La estrategia del eneatipo 4, el artista, desea ser diferente, creativo, anhela lo que no tiene, gran buceador en las emociones introspectivas.

La estrategia del eneatipo 5, el observador, tremendamente analítico, con gran necesidad de su espacio, firmes , proactivos, perceptivos.

La estrategia del eneatipo 6, leal, en búsqueda de la seguridad, responsables, protectores de sus grupos, burocráticos y en general con tendencia a desconfiar.

La estrategia del eneatipo 7, epicúreo, alegre, entusiasta, visionario, creativo «en busca de la felicidad y en huída del sufrimiento» enérgicos y vivos.

La estrategia del eneatipo 8, el jefe, rey león del Eneagrama, poderoso , independiente, controlador , desafiante, duro, pragmático y resolutivo, intimidante.

La estrategia del eneatipo 9, el mediador, en búsqueda de la armonía, paz , tranquilidad, de costumbres, amistosos, optimistas , humildes y consistentes.

Esto es una mínima pincelada de alguna de las principales características de los eneatipos… Y, ¿Qué hay detrás de cada eneatipo?

Para conocer cuál es nuestra verdadera estrategia de vida debemos ser muy sinceros con nosotros mismos, ver qué es lo que nos mueve en estrés, cuál es nuestra pasión que encadena o la sombra en términos de eneagrama …. ¿les cuento cuáles son ?

  • Eneatipo 1 – La Ira
  • Eneatipo 2 – El Orgullo
  • ENeatipo 3 – La Vanidad
  • Eneatipo 4 – La envidia
  • Eneatipo 5 – La Avaricia
  • Eneatipo 6 – El Miedo
  • Eneatipo 7 – La Gula
  • Eneatipo 8 – La Lujuria
  • Eneatipo 9 – La pereza

Porque detrás de cada eneatipo hay una sombra y tras esa sombra un camino de luces… ¿cuál es el tuyo?

Aquí puedes hacer el test: http://www.testeneagrama.com/web/index.html

Integración y desintegración

El Eneagrama, mostrando la conexión entre los diferentes eneatipos en casos de desplazamientos de integración o desintegración.

La propuesta del eneagrama no solo conjetura el que existan nueve arquetipos de personalidad, cuyas características básicas trata de describir, también postula que en una situación insana, estresante o desfavorable, la persona puede presentar una desintegración, «desplazamiento» o «retroceso» de su actitud y temperamento básico hacia otro eneatipo bien definido. Igualmente, el trabajo personal, la disciplina y el crecimiento personal llevan a cada arquetipo a superar algunas de sus limitaciones o uso abusivo de los rasgos típicos de su eneatipo produciendo una integración o «avance» de su actitud hacia otro tipo bien definido. La figura del eneagrama entre los nueve rasgos no es otra cosa que el camino seguido en estos desplazamientos de integración o desintegración.

Los eneatipos cuya sensación es «igual que el resto del mundo» (S0) están equilibrados en ese aspecto, y en su integración o desintegración sólo cambia su tipo de empatía. El resto de rasgos, en integración o desintegración, cambian también su sensación:

Así, por ejemplo, una persona de eneatipo 8, cuando está deprimido, encolerizado o tenso, es posible que tome una actitud en ciertos puntos similar al rasgo 5 (su desintegración) y por tanto se comporte alejado, displicente y quejoso. Mientras que cuando está feliz tiene una actitud proactiva. Es más probable que se ponga a ayudar proactivamente a los demás, a cuidar a los suyos, y adopte actitudes del eneatipo 2. La propuesta del eneagrama predice cómo se desintegra o descompone un tipo de personalidad, y da pautas de hacia qué actitudes debe apuntar un eneatipo en su integración o crecimiento personal. La idea base es que los eneatipos son posibles estrategias de estar y abordar al resto del mundo, pero cada eneatipo tiene tendencias insistentes y rígidas típicas de su rasgo y ocasionalmente debe tratar de equilibrar su propia tendencia con la del rasgo de su integración. Cuando las personas están frustradas dejan temporalmente su estrategia básica o eneatipo y se instalan en el eneatipo que es su desintegración para compensar esa frustración.

Si se unen los puntos de un círculo en el que se han señalado en la periferia nueve puntos equidistantes, la figura del eneagrama surge dibujando las líneas de integración: debe unirse el 1 con el 7, el 7 con el 5, el 5 con el 8, el 8 con el 2, el 2 con el 4 y el 4 con el 1. Por su parte el 3 se une con el 6, el 6 con el 9, el 9 con el 3 formando el triángulo central.

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“Conocerse a uno mismo es la tarea más difícil porque pone en juego directamente nuestra racionalidad, pero también nuestros miedos y pasiones. Si uno consigue conocerse a fondo a sí mismo, sabrá comprender a los demás y la realidad que lo rodea”.

Alejandro Magno