Mandalas solares

Mandala: “Significó antiguamente círculo, en la India, pero con el tiempo el nombre sirvió para designar un tipo de diagrama geométrico circular o cuadrado, conteniendo motivos ornamentales abstractos o elementos icónicos de la religión hindú, y utilizado para la meditación. Representa simbólicamente la experiencia religiosa y es un medio auxiliar para alcanzar, mediante la meditación, la unificación con el Ser. Para C. G. Jung el mandala mismo era un símbolo de proceso de individuación, y descubrió figuras parecidas en el onirismo de los individuos modernos.”

Becker, 2003: 199

Chakra del Plexo solar.

Se dice que nunca harás dos mandalas iguales, porque el momento en el que los haces es diferente: diferentes emociones, pensamientos, circunstancias, motivos… Por esto el significado y la interpretación de estos varía junto con sus formas y colores.

Se cree que la primera inspiración para los mandalas fue el universo, pues lo predomina las formas circulares y cómo todo está conectado y relacionado, desde las orillas hasta el centro.  Como nos dice la cita del principio, las mandalas fueron creadas por los hindús, en específico los budistas, con el objetivo de ayudarnos a meditar; pues al crear un mandala sólo te concentras en ella, puedes escuchar música que te gusta, pero tu atención está realmente en lo que dibujas, en lo que estás sintiendo o pensando y quieres plasmar en el papel. Por estos detalles los mandalas nos pueden decir mucho sobre la persona que dibuja, algunos indicadores son: el orden en el que colorea (si es que lo hace), las formas que se utilizan y los colores.

Un gran ejercicio para el solsticio de verano es la creación de mandalas. Es el día más largo del año, en el que se recibe la mayor cantidad de luz en el hemisferio norte ya que en este momento la tierra está menos inclinada hacia el sol. La naturaleza se encuentra en su apogeo. Es un buen momento para purificar y buscar un balance en nuestra vida.

Una vez que sepas bien que deseas purificar puedes crear un mandala, pensando en que es lo quieres deshacerte o transmutar. Puedes hacerlo solo o con amigos y familiares.

Para realizar el mandala busca un espacio donde te sientas tranquilo y que no haya interrupciones; para realizarlo solo necesitas hojas de papal y colores (lápices, plumas, acuarelas, etc.) lo que desees utilizar). Los colores que representan al sol son el rojo, naranja, amarillo y dorado, así que puedes usar estos colores para iluminar tu mandala o para la decoración que te rodea como velas o flores.

Respira profundamente para relajarte y ten en mente lo que deseas purificar o transmutar, siéntate en una posición cómoda visualizando un día de verano perfecto para ti, cuando te sientas listo comienza a dibujar algo que represente lo que quieres purificar.

A la hora de ir dibujando no trates de racionalizar, simplemente déjate fluir por lo que estas sintiendo. Cuando consideres que has terminado obsérvalo para ver que te dice, que mensaje dibujaste para ti. Para terminar este ejercicio de purificación puedes quemar el mandala visualizando que conforme se vuelve ceniza se realiza lo que plasmaste en él.

Si lo que quieres es llenarte de la energía del sol puedes realizar mandalas con colores que lo representen imágenes/símbolos que te evoquen a la naturaleza y al epitome del sol. Mientras la realizas puedes visualizar como la luz y la energía del sol entran en ti y te llenan de su vitalidad.

 

 

*Becker, U. (2003). Enciclopedia de los símbolos, American Bar Association.

 

 

holayolo sun
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