Bast, La diosa gato.

Desde pequeña he sentido una profunda admiración por los gatos, ya que además de ser creaturas particularmente flexibles y hermosas, saben vivir aceptando su naturaleza, sin privarse de los mimos de un esclavo humano.

El mismo gato que ronronea en tu regazo, es un cazador hábil, que asesina tanto por necesidad como por diversión. Elegante hasta los huesos y con una personalidad fuerte, es independiente, libre, es amante de la oscuridad y digno de ser adorado.

Ahora imagina estas cualidades en una mujer, vivir en esta dualidad, ser tan salvaje como delicada y si lo pasamos a una ¡DIOSA¡, una en particular “BAST”

La Diosa Bastet fue hija de Ra y Hathor, aunque existen más teorías acerca de quiénes fueron sus padres. Bastet (Bast) es una diosa de la mitología egipcia es identificada con la figura de los gatos. Muchas veces es representada con cuerpo de mujer y cabeza de gato, o simplemente como un gato de cuerpo estilizado.

La misión de esta diosa es difusa, algunos piensan que simbolizaba el hogar, la alegría, la armonía y felicidad. Otros piensan que se trata de una deidad encargada del deseo sexual, de la luna, la fertilidad, la maternidad o las virtudes femeninas en general.

Bastet fue la diosa del fuego. Según la mitología egipcia, fue la reencarnación del alma de Isis. Y por ese motivo la llamaban la mujer del Este.

La diosa Bastet tenía como hermana a la peligrosísima diosa Sejmet, aquella que era representada por la leona enfurecida. Una diosa que representa las cualidades maléficas del Sol. A pesar de que Bastet era una diosa en apariencia pacífica, si se enfadaba podía ser más colérica que su hermana, por lo que convenía tenerla contenta.

Lo más característico de Bastet era que tenía una doble personalidad. Por un lado, en su lado más bondadoso, ocupa el puesto de guardiana del hogar y protectora de la familia. Además de ayudar a la fertilidad de las mujeres.

Por otro lado, posee un carácter agresivo y violento. Esta personalidad la mostraba en la lucha y en las batallas. Se dice y se recuerda de ella su valor y su carácter masculino, pues no tenía miedo a nada y solía contar las victorias por centenares.

Su representación como gata no es casual, y es que la naturaleza del gato, o más bien de las gatas, es de un animal de gran fertilidad y una madre protectora con todas sus crías, además de ser animales nocturnos que se sienten cómodos con la oscuridad, momento en el que mejor cazan.

En el culto a la diosa, los sacerdotes escogían un gato para ser adorado y venerado, ya que era la encarnación de la diosa. Cada año, cuando la primavera se aproximaba, sus fieles celebraban la “Fiesta de la Embriaguez”. En esta fiesta tenían lugar procesiones con imágenes de la diosa que se transportaban en una gran barca por todo el Nilo.

Cuando la comitiva llegaba a Bubastis (ciudad consagrada a la diosa) comenzaban una gran fiesta llena de bebida, donde el alcohol y las danzas embriagaban a los fieles. Muchos creen que estas fiestas terminaban con verdaderas orgías. Lo que se pretendía era rendirle culto a Bast para calmarla y mantener sus afiladas uñas guardadas.

holayolo sun
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