Porque la Virgen María no es uno de los tantos rostros de la Diosa en Wicca

¿Es María uno de los tantos rostros de la Diosa?

Muchas personas que recién empiezan su proceso de investigación y de conversión a la Wicca caen en el error de malinterpretar una máxima que se pronuncia en la Wicca: “Todas las Diosas son la Diosa”. Por ello mismo piensan que María la virgen del cristianismo es uno de los rostros de la Diosa, pues en el catolicismo se le ha elevado a una categoría cuasi divina: Reina del cielo.


Vamos a analizar la figura de María desde la perspectiva del marco histórico, cultural y religioso de su momento. María de Nazaret era una judía, cultura donde la mujer era rebajada a un segundo término muy por debajo de los derechos que podía tener un hombre. El rol que cumplía una mujer en la cultura judía del siglo I era el de ser una persona obediente y sumisa, dedicarse a las labores y a la crianza de sus hijos, obedecer ciegamente las demandas de sus padres y/o esposo. En caso de no cumplir con los roles otorgados en la sociedad judía la pena era la muerte por lapidación.

En el caso de los textos cristianos se menciona que María misma se reconoce como una sirvienta del Dios judeocristiano aceptando sumisamente el designio de esa deidad (Lucas 1:38). Posteriormente en esos relatos (Mt 12:46-49), cuando Jesús comienza su prédica, ella va al encuentro de su hijo acompañada de sus demás hijos, el cual la rechaza negando categóricamente que ella sea su madre. Para el cristianismo primitivo, el cual estaba basado en leyendas y textos sin congruencia, la figura de María no tenía ninguna relevancia más que el de la madre de Jesús. Con la instauración del Cristianismo como la religión oficial del imperio romano por Constantino y la camarilla de los asistentes al concilio ecuménico de Nicea, la figura de María toma el rol de la virgen por ser considerado deshonroso el hecho que el “hijo de Dios” haya sido concebido por la semilla de un hombre común, incluso en ese tenor se le buscó dar una genealogía a Jesús como descendiente del rey David por parte de la línea de José y de María respectivamente.

Con la expansión del cristianismo, a fuego y sangre, por todo el mundo, la figura de María iría adoptando y absorbiendo los conceptos y atributos de las Diosas maternas de las culturas donde se imponía la creencia. Por lo que surge el concepto de las “advocaciones” marianas que son las diferentes formas en que se supone que se manifiesta María. Allá donde una deidad femenina estuviera fuertemente arraigada en la cultura nativa también se le secuestró el nombre haciendo pasar por santa, tal es el caso de la Diosa Danna que la convirtieron en Santa Ana, madre de María y de la Diosa Brigit que le convirtieron en Santa Brígida de Irlanda. En 1954 el papa Pío XII corona a María como reina del cielo y la tierra, estableciendo así la figura cuasi divina de maría.

Como podemos darnos cuenta María no es una deidad para el mismo cristianismo, menos para el judaísmo que, dicho sea de paso, reniega y refuta la existencia de Jesús y María. María no cumple con el rol de una Diosa. Por mucho que le hayan puesto íconos paganos como el manto azul de Isis, la barca lunar de Ishtar, el manto estelar, entre otros, jamás en su propio culto la han elevado a la categoría de Diosa, e históricamente, si es que existió, no cumplió con ningún rol de Diosa viviente.

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Las Diosas Madres Paganas están directamente relacionadas a la libertad y a la fertilidad, no cumplen con el papel de sirvientas o sumisas, ellas son reinas y tienen el mismo poder que sus esposos e incluso, en muchas culturas, se les relaciona con el uso la magia y de poderes de la naturaleza. En la Wicca la Diosa es el principio creador, no cumple con el rol de sumisión, sino al contrario es la fuente viva de todo lo creado, de la magia y del poder.

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Hay una corriente wicca llamada «Wicca Trinitaria»; en ella se acepta que la virgen maría y Jesús son la base de un culto (en algunos casos Magdalena), sin embargo: La relación de la brujería con las religiones establecidas es nula, la iconoclasia que sufrió el paganismo a través del monoteísmo fue una catástrofe para el mundo espiritual.

En resumen: No, las imágenes católicas no tendrían lugar en un altar o trabajo wiccano y Por lo tanto podemos concluir que María NO es un rostro de la Diosa.
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2 comentarios en «Porque la Virgen María no es uno de los tantos rostros de la Diosa en Wicca»

  1. El momento más misogino en una mujer es cuando culpa a las mujeres o juzga a otras mujeres, lejos de mostrar sororidad (esa sí es una verdadera lástima)… creo que lo mejor es entender el proceso en el cual algunas se encuentran y desde ahi apoyarnos y darnos apoyo basado en el conocimiento y razón para que cada una encuentre dentro su propia fuerza y poder.

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