Cú Chulainn

Uno de los héroes de la mitología céltica fue este hijo de Dech-tine y de Sualtaim, aunque en ocasiones es Lugh quien aparece como su padre, al que llegó a reemplazar en algún combate.

Cú Chulainn también conocido como “el Aquiles irlandés” (debido a que le profetizaron ser el protagonista de grandes hazañas, recogidas en el libro “La batalla de los bueyes de Cualinge”, que le harían famoso, y que moriría joven), es el héroe mitológico irlandés más famoso del ciclo del Ulster (Irlanda del Norte), así como dentro del folclore de Escocia y de la Isla de Man. Hijo del dios Lugh y Dectera, hermana del rey del Ulster, su nombre originario era Setanta, pero tomó el nombre por el que es más conocido de Cú Chulainn (“el perro de Culann”, en irlandés) cuando de niño, al ir a visitar a su padre adoptivo a casa del herrero Culann, mató a la perra que la guardaba. En ese momento se comprometió a hacer de perro guardián del herrero hasta que la cría de la difunta llegara a la edad adulta y pudiera hacer su trabajo.

Quizás quieras leer sobre: Lugh

La formación como guerrero de Cú Chulainn la llevó a cabo la druidesa Skatsha, que le enseñó a utilizar su famosa lanza: Gae Bolg. A los 17 años defendió el Ulster él solo contra los ejércitos de la reina Maeb de Connacht en la épica Táin Bó Cúailnge (“La batalla de los bueyes de Cualinge”). Se le conoce por su aterradora fiebre en la batalla o ríastrad,​ en la que se transforma en un monstruo irreconocible que no sabe ni de amigos ni de enemigos. Lucha montado en su carro, conducido por su leal auriga Láeg, y del que tiran sus caballos, Liath Macha y Dub Sainglend.

De su educación, en el reino de Conchobar, se encargaron cinco personas diferentes: su tía Findchoem, a la que tras los primeros meses de vida del muchacho se unieron Sencha el Pacífico, como mediador en las peleas; Blai el Hospitalario, el defensor de los irlandeses, aun en sus actos más terribles; Ferus el Valiente, encargado de su protección frente a los peligros; y Amargein el Poeta, que tenía de su lado la sabiduría y la elocuencia. A partir de los siete años, sus días de gloria fueron excelsos, ya que un druida le había pronosticado la gloria eterna, a pesar de una vida efímera, lo que al joven guerrero no le importó.

En una ocasión, que los enemigos se acercaban a las puertas del reino donde habitaba, los soldados del rey no pudieron hacer frente a las hordas invasoras, pero Cu Chulain, en solitario consiguió repeler el ataque, gracias a que con las manos mató al perro salvaje de Culann, después de desafiar en combate a los hijos de Nechta, que habían diezmado a la armada de Ulaid, y matar a los tres: al más astuto esquivando los golpes, al que sólo podía ser alcanzado por sorpresa y al más rápido que podía trasladarse sobre al agua a la velocidad de los peces.

Además de ser un formidable guerrero, sus conquistas amorosas fueron múltiples, desde Emer, la hija de Forgall, a Uathach, la hija de la guerrera Scathach; o Aifa, la adversaria de Uathach en el combate. Pero fue otra mujer la que inició la cadena de acontecimientos que acabaría con su vida, así cuando despreció a la reina Medbh ésta lo engañó para que comiera carne de perro, lo cual le estaba particularmente prohibido. Esta transgresión arrastró muchas otras, hasta que terminó muriendo a manos de Lugaid, uno de los nietos de Nechta.

Cú Chulainn murió luchando contra los ejércitos de las otras tres provincias de Irlanda, unidas por la reina Maeb. Se cuenta que luchó hasta la misma muerte, y los ejércitos enemigos solo se decidieron a atacarle cuando vieron que un cuervo se posaba en su hombro para beber su sangre.

Quizás quieras leer sobre: Los Tuatha dé Dannan

Deja un comentario

holayolo sun
A %d blogueros les gusta esto:
yop