Odin, El padre de todo

El dios de la guerra, la vida, la sabiduría, la victoria y líder de los Aesir.

 

En el principio sólo existía un gran abismo llamado “Ginnungagap” y el “Yggdrasil”, el árbol cósmico que sostiene a los 9 mundos. En las raíces de este árbol había dos grandes reinos, uno de fuego llamado Muspellheim, y otro de oscuridad y niebla llamado Nifelheim. Entre los dos reinos, estaba Hvergelmir, un gran caldero con agua burbujeante que alimentaba las aguas de los doce grandes ríos que flotaban sobre el gran vacío Ginnungagap, y que al precipitarse en él formaban gigantes bloques de hielo (éste es el “caos” original de todas las religiones primitivas).

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En el amanecer de la existencia, las llamas de fuego ardiente de Muspellheim cayeron sobre los bloques de hielo, formándose gigantescas nubes de vapor que surgen del gran abismo, dando vida a los elementos, el espacio, un gran océano y a la tierra que en un principio era helada (el fuego fecundando las aguas, origen de mundos, bestias, hombres y Dioses).

 

Entonces surge la vaca “Audhumla” (la Madre Espacio). Ella empieza a lamer y derretir el hielo y libera de él al gigante Bur, y de las gotas de hielo derretido se forma el gigante de hielo Ymir, los divinos hermafroditas, que surgen de la aurora de la creación, a los que alimenta con cuatro ríos de leche que surgen de sus pechos.

 

Surgen los mundos sostenidos por el árbol sagrado, el Yggdrasil, el árbol de la vida que sostiene a los nueve mundos (dimensiones superiores), el  Midgard (tierra de los hombres o mundo físico), y el Nilflheim (las infra dimensiones). Estos mundos se sostenían sobre sus ramas y tres de sus raíces los comunicaban, (símil del árbol de la Kábala con sus Sephirots y los Kliphos).

 

De la unión de BOR (hermano de BUR) con una gigante surgen los Dioses. Los primeros son ODÍNVili y Ve. A partir de aquí hay dos versiones:

 

La primera dice que el gigante Ymir se duerme y de las gotas de sudor de su brazo izquierdo nace la primera pareja humana ASK y EMBLA (Adán y Eva). Pero Ymir lleva en sí mismo las semillas del mal (el Ego) y sus otros descendientes serán “los gigantes de hielo” encarnación del mal, del Ego, estableciéndose a partir de este momento una lucha a muerte entre los Dioses y los gigantes de hielo, que será el centro de toda la épica nórdica hasta el terrible desenlace en el RAGNAROK.

 

 

La otra versión dice que OdínVili y Ve matan al gigante de hielo Ymir y crean la tierra como relata el “Vafprúonismál” (los relatos de Vafthrudnir):

 

De la carne de Ymir la tierra fue creada,
y de sus huesos las rocas,
la bóveda del cielo fue hecha con el cráneo del gigante de hielo,
y el mar se formó con su sangre
.

 

Y crean a la primera pareja humana de un pedazo de madera; Odín con su aliento les dio la vida (de ahí que se le considere el padre de la humanidad), Ve les dio los sentidos, y Vili les dio la inteligencia.

 

Los Dioses tenían su residencia en Asgard (mundos superiores, los cielos) que estaba unido con el Midgard (mundo físico, de los humanos) a través de un arco-iris de fuego llamado Bifrost resguardado por el Dios Heimdall.

Vivían felices y se alimentaban de las “manzanas de la juventud”, cultivadas y guardadas por la Diosa IDUN, y gracias a las cuales se mantenían siempre jóvenes y llenos de vitalidad.

En Asgard había distintas moradas, y también dos linajes de Dioses: Los Aesir de naturaleza guerrera que moraban en el Valhalla, y cuyo Rey era ODÍN, y los Vanir (de naturaleza inferior, Dioses de la fertilidad, la naturaleza, etc.) que vivían en Vanaheim.

 

ODÍN, también llamado Woden o Wotan es el “Padre de los Dioses”, se le conocía también como el “Señor de la guerra” y como padre de los “muertos gloriosos”. Su residencia era el Valhalla y desde su trono se contemplaban los nueve mundos.

 

Dos grandes cuervos le acompañan, Hugin y Munin, quienes viajaban alrededor del mundo recogiendo noticias e información para Odín, que después susurraban a su oído. Hugin es el pensamiento y Munin es la memoria y le informan de todo lo que ocurría en los nueve mundos.

 

 

Era también el más sabio de los Dioses, pero lograr la sabiduría no le fue fácil.

Desde su nacimiento se sintió atraído por alcanzar la Sabiduría; tras buscar dónde la podría hallar, supo que en las raíces del árbol sagrado (el Yggdrasil) se encontraba un pozo cuya agua otorgaba la Sabiduría. Dicho pozo estaba guardado por la cabeza de Mimir, una Diosa que había sido decapitada. Tras conseguir descender hasta el pozo en las raíces del gran árbol (el descenso a la novena esfera), se encontró con la cabeza de Mimir que le puso como condición el que debía darle uno de sus ojos (el sacrificio) para dejarle beber del pozo de la Sabiduría.

 

Odín no lo duda, sacrifica uno de sus ojos para poder beber de la fuente de la Sabiduría. Conoce cosas inefables y adquiere el conocimiento, pero necesita más.

Sé que estuve colgado de aquel árbol que el viento azota,
balanceándome durante nueve largas noches,
herido por el filo de mi propia espada,
derramando mi sangre por Odín,
yo mismo una ofrenda a mí mismo:
atado al árbol
cuyas raíces ningún hombre sabe
adónde se dirigen.

Nadie me dio de comer,
nadie me dio de beber.
Contemplé el más hondo de los abismos
hasta que vi las runas.
Con un grito de rabia las agarré,
y después caí desvanecido.

Nueve terribles canciones
del glorioso hijo de Bolthor aprendí
y un trago tomé del glorioso vino (*)
servido por Odrerir.

Obtuve bienestar
y también sabiduría.
Salté de una palabra a otra palabra
y de un acto a otro acto…

(Las palabras del Hávamál)

Odín cuelga del Yggdrasil, herido de muerte en un sacrificio voluntario para después resucitar lleno de poder y sabiduría. Cuenta la leyenda, que se le otorgo el poder sobre la vida y la muerte.

 

 

Después muchas serán las batallas que mantienen Odín, con su espada mágica, y sus guerreros contra los gigantes de hielo. Además, conocedor del destino que les espera a los Dioses, va reuniendo en el Valhalla a las almas de los héroes muertos en combate para formar un ejército en espera de la batalla final en Ragnarok.

De aquí que los Vikingos fueran muy audaces, ya que tenían la creencia de que si morían heroicamente en combate irían al Valhalla (la residencia de los Dioses) a formar parte del ejército de Odín, como sus elegidos y por quienes las Valquirias bajarían al campo de batalla y los conducirían a su nuevo hogar hasta que fueran llamados por el DIOS PADRE DE TODO.

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holayolo sun
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