Thelema

«Su padre es el Sol, su madre es la Luna, el viento lo ha llevado en su vientre; la tierra es su nodriza. Ahí está el padre de todo el Thelema del Universo«

La Tabla Esmeralda

Thelema es una filosofía de vida basada en las máximas «haz tu voluntad: será toda la ley», y «amor es la ley, amor bajo voluntad». El ideal de «haz tu voluntad» y su asociación con la palabra thelema tiene su antecedente en François Rabelais (1494-1553), pero fue más desarrollada​ y popularizada​ por Aleister Crowley (1875-1947), quien fundó una religión​ llamada thelema, basada en este ideal.

La palabra misma es la transliteración al inglés del sustantivo en idioma griego koiné θέλημα (/zélema/): ‘voluntad’, que proviene del verbo θέλω (/zelo/): querer, desear, propósito. Algunos escritos del cristianismo primitivo usan esta palabra para referirse a la voluntad de Yahvé, ​ la voluntad humana. ​

En el siglo XVI, François Rabelais usó «thélème» ―la forma francesa de la palabra― como el nombre de una abadía ficticia en su famoso libro Gargantúa y Pantagruel. ​La única regla de esta abadía era «fay çe que vouldras» (en francés moderno: «fais ce que tu voudras» o ‘haz aquello que deseas’). Esta regla fue reavivada y usada en el mundo real a mediados del siglo XVIII por sir Francis Dashwood, quien la inscribió en la puerta de su abadía en Medmenham, ​ donde sirvió como lema del Club del Fuego Infernal.​

La misma regla fue usada en 1904 por Aleister Crowley​ en El Libro de la Ley. Este libro contiene tanto la frase «haz tu voluntad» como la palabra thelema, en griego, la cual Crowley tomó para el sistema filosófico, místico y religioso que subsecuentemente desarrolló. Este sistema incluye ideas del ocultismo, yoga, y misticismo tanto oriental como occidental (especialmente la cábala).​

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Shri Gurudev Mahendranath, hablando sobre suechachara ―el equivalente sánscrito de la frase «haz tu voluntad»,​ escribió que «Rabelais, Dashwood y Crowley deben compartir el honor de perpetuar lo que ha sido tan elevado ideal en gran parte de Asia».​

Según afirma Crowley en uno de sus libros principales, el comportamiento humano debe regirse por la siguiente máxima: «Haz tu voluntad será toda la ley» (Liber Al vel Legis, I:40), que a menudo se complementa con otra afirmación: «Amor es la ley, amor bajo la voluntad» (Liber Al Vel Legis, 57). Los seguidores de thelema (que reciben el nombre de telemitas) utilizan estas frases como eje central de su filosofía vital y su práctica esotérica.

Voluntad Verdadera

De acuerdo con Crowley, cada individuo tiene una “Voluntad Verdadera”, que debe distinguirse de los deseos y caprichos ordinarios del ego. La Voluntad Verdadera es esencialmente el “llamado” o “propósito” en la vida. El concepto de Crowley asume que esto incluye el objetivo de alcanzar la realización plena por esfuerzos propios y con la ayuda de ciertas personificaciones (avatares) de, las más de las veces, dioses egipcios, pero sin la ayuda del concepto judeocristiano de Dios o alguna otra autoridad divina. ​Crowley creía que para descubrir la Verdadera Voluntad, uno debe liberar deseos de la mente Subconsciente del control de la mente consciente, especialmente las restricciones dadas a las expresiones sexuales, que él asoció con el poder de la creación divina. ​Él enseñó que la Verdadera Voluntad de cada individuo está identificada con el Santo Ángel Guardián, un Daimon único a cada individuo. ​

Crowley enseñó a examinar de manera escéptica todos los resultados obtenidos mediante la meditación o la magia, al menos por el estudiante. ​Él unió esto a la necesidad de mantener un registro mágico que trata de enlistar todas las condiciones del evento (véase prácticas y observancias). ​En Liber ABA (Magick, Book 4) Parte 1 (escrito entre 1912 y 1913), Crowley hace este comentario optimista mientras delineaba similitudes entre varios maestros religiosos:

Tan diversos como puedan parecer estas afirmaciones a primera vista, todos concuerdan en anunciar una experiencia de la clase que hace cincuenta años se hubiera llamado sobrenatural, hoy se llamaría espiritual, y dentro de cincuenta años tendrá un nombre apropiado de basado en el entendimiento del fenómeno ocurrido.

Mística y Cosmología

La Thelema de Crowley deriva sus dioses y diosas principales de la Mitología egipcia. La más alta deidad en la cosmología de Thelema es la diosa Nuit. Ella es el cielo nocturno arqueada sobre la Tierra simbolizada en la forma de una mujer desnuda. Ella es concebida como la Gran Madre, la fuente última de todas las cosas.​

La segunda deidad principal de Thelema es el dios Hadit, concebido como el infinitamente pequeño complemento y consorte de Nuit. Hadit simboliza lo manifiesto, el movimiento y el tiempo. ​Él también es descrito en Liber AL vel Legis como «la llama que arde en el corazón de cada Hombre, y en el núcleo de cada estrella.»​

La tercera deidad en la cosmología de Thelema es Ra-Hoor-Khuit, una manifestación de Horus. Él es simbolizado como el hombre entronizado con la cabeza de halcón que lleva una vara. Es asociado con el Sol y con las energías activas de la magia thelémica. ​

Otras deidades dentro de la cosmología de Thelema son:

  • Hoor-paar-kraat (o Harpócrates), dios del silencio y la fuerza interior, el hermano gemelo de Ra-Hoor-Khuit. ​
  • Babalon, la diosa de todo placer, conocida como la ramera virgen. ​
  • Therion, la bestia sobre la que monta Babalon, quien representa el animal salvaje dentro del hombre, una fuerza de la naturaleza.

Magia

La “magia (k)” de Thelema es un sistema de disciplina para entrenamiento físico, mental y espiritual. ​Crowley definió magia (k) como “la Ciencia y Arte de causar Cambios en conformidad con la Voluntad” ​Él recomendó la magia (k) como el medio para descubrir la Voluntad Verdadera ​ y escribió sobre lo que la Ley de Thelema dice acerca de, por ejemplo, trabajar con el plano astral. ​Crowley describió el proceso general en “Magia (k), Libro 4”:

Uno debe encontrar por sí mismo, y estar seguros más allá de la duda, “quién” se es, “qué” se es, “porqué” uno es así… Siendo por lo tanto consciente del curso apropiado a seguir, lo siguiente es determinar las condiciones necesarias para seguirlo. Luego de eso, uno debe eliminar de sí mismo todo elemento ajeno u hostil al éxito, y desarrollar aquellas partes de uno mismo que son especialmente necesitadas para controlar las ya mencionadas condiciones.

​ La práctica de magia (k) en Thelema es un asunto individual. Generalmente, las prácticas se diseñan para asistir en encontrar y manifestar la Voluntad Verdadera, aunque algunos también incluyen aspectos festivos. ​

Crowley integró prácticas Orientales con prácticas mágicas Occidentales de la Golden Dawn ​Recomendó un gran número de prácticas a sus seguidores, incluyendo:

  • yoga básico (ásana y pranayana) ​
  • Ritual menor del pentagrama, para destierro e invocación (Golden Dawn) ​
  • Liber Samekh, un ritual para la invocación del Santo Ángel Guardián ​
  • Liber Resh, que consiste en cuatro adoraciones diarias al sol.
  • Mantener un diario mágico ​
  • Magia sexual en varias formas incluyendo prácticas de masturbación, heterosexuales y homosexuales. ​

Ética

Thelema es una filosofía individualista y no tiene conceptos éticos en el sentido usual. ​Crowley escribió en «New Comment» to Liber AL vel Legis (II,28) que:

No hay un estándar de lo que es correcto. La ética es sofistería. Cada Estrella debe seguir su propia órbita. Al infierno con los “principios morales”; no hay tal cosa. ​

Liber AL vel Legis sí deja en claro ciertas normas de conducta. La más importante de ellas es “Hacer tu voluntad” que es presentada como “el todo” de la Ley, sin ninguna ley más allá de ella. Crowley escribió una gran cantidad de documentos adicionales presentando su opinión personal sobre la conducta de los individuos a la luz de la Ley de Thelema, por ejemplo: Liber Oz, Deber, y Liber II.

Liber Oz
Liber Oz enumera algunos de los derechos del individuo implícitos en el derecho superior de «hacer tu voluntad». ​Para cada persona, estos incluyen el derecho a: vivir bajo su propia ley, vivir del modo que sea su voluntad, trabajar, jugar y descansar como sea la voluntad de cada quien, morir cuándo y cómo sea su voluntad; comer y beber lo que sea su voluntad; vivir donde sea su voluntad; moverse por el mundo según su voluntad; pensar, decir, escribir, pintar, moldear, construir y vestir según su voluntad; amar cuándo, dónde y con quien sea según su voluntad; y matar a aquellos que anularían esos derechos. ​

Deber
Deber es descrito como «un apunte en las máximas reglas de conducta práctica a ser observadas por aquellos que aceptan la Ley de Thelema». ​No es un Liber numerado como están todos los documentos que Crowley escribió para la A.·.A.·., sino que fue enlistado como un documento específicamente para la Ordo Templi Orientis.67​Se encuentra dividido en cuatro secciones: ​

  • A. Tu deber contigo mismo: describe al yo como centro del universo, con un llamado para aprender sobre la naturaleza íntima de uno mismo. Aboga por desarrollar todas las facultades de manera equilibrada, establecer la autonomía de sí mismos, y dedicarse al servicio de la Voluntad Verdadera.
  • B. Tu deber con otros: llama a eliminar la ilusión de separación entre uno mismo y todos los demás, a pelear cuando sea necesario, a evitar interferir con las Voluntades de otros, a iluminar a otros cuando sea necesario y adorar la naturaleza divina de todos los demás seres.
  • C. Tu deber con la humanidad: llama a que la ley de Thelema sea la única regla de conducta. Que las leyes de cada lugar deberían tener el objetivo de asegurar la mayor libertad para todos los individuos. El crimen es descrito como siendo una violación de la voluntad verdadera de uno mismo.
  • D. Tu deber con los demás seres y cosas: aboga por la aplicación de la ley de Thelema a todos los problemas y afirma que «es una violación de la ley de Thelema el abusar de las cualidades naturales de cualquier animal u objeto al impedir sus funciones propias» y «la ley de Thelema ha de ser aplicada implacablemente para decidir cualquier cuestión de conducta».

Liber II
En Liber II: El mensaje del Maestro Therion, la ley de Thelema es resumida de manera sucinta como «Haz según tu voluntad: después no hagas nada más». El autor también describe el ejercicio de la voluntad como una actividad infatigable sin apego al resultado, escribiendo: «La concepción es, por tanto, de eterno movimiento, infinito e inalterable. Es nirvana, solo que dinámico en vez de estático; y esto al final resulta siendo la misma cosa».