Cómo consagrar tus herramientas.

Manual de la bruja millenial.

Ya que limpiaste tus instrumentos con los elementos (si tienes duda sobre esto lee nuestro post al respecto), ahora toca la consagración, pero ¿qué es eso?, la consagración es cargar de energía de los dioses o entidades tus instrumentos; los dioses o entidades que escojas dependerá del uso que quieras darle a tu herramienta, por ejemplo, Frey y Freia son dioses nórdicos de la prosperidad y la riqueza, si quieres trabajar con instrumentos que tengan estas cualidades la consagración será dedicada a estos dioses.

¿Cómo empezamos? Lo primero es escoger el espacio y limpiarlo físicamente, este espacio puede ser un cuarto o ser al aire libre, como un bosque o una playa, cualquier lugar donde tengas privacidad, te sientas cómodo y donde no te vayan a interrumpir. Ya que escogimos el lugar toca marcar el círculo, esto puede hacerse con elementos como flores, sal, arena o simplemente lo marcaremos con tus dedos de poder (índice y medio) pero espera, primero termina de leer y analiza lo que necesitarás.

Dentro del círculo colocarás tu altar mirando hacia el norte, si tienes duda de donde queda recuerda que hay mil apps que te ayudarán a esto, en el altar pondrás tu vela maestra, incienso, agua, sal, una vela roja para la Diosa, una vela blanca para el Dios y claro los instrumentos que consagrarás, si eres una bruja experimentada no olvides tu pentáculo, tu caldero y tu varita.

Ahora sí, estamos listos para empezar la consagración, concéntrate en la intención que quieras depositarle a tus instrumentos, estudia bien qué dioses utilizarás y crea un cuadro mental de ellos.

Trazar el círculo.

PRIMERA VUELTA. Trazado. Párate en el centro del círculo frente a tu altar y coloca tus dedos de poder o tu varita a la altura del plexo solar (2 dedos arriba del ombligo) y gira marcando el círculo en el sentido de las manecillas del reloj, empezando en el norte y cuando llegues al este recitarás:  

“Trazo un círculo de poder entre el tiempo y el espacio para que por hoy este sea un templo en la tierra donde los antiguos dioses [nombre de tus dioses o bien el panteón que pertenecen] se manifiesten y me bendigan.”

SEGUNDA VUELTA. Purificación. Coloca un poco de arena o sal en el agua y gira salpicando, igual empezando en el norte diciendo:

“Yo te purifico en nombre de [nombre de tus dioses] para que por hoy este sea un templo en la tierra.”

TERCERA VUELTA. Protección. Con el incienso haremos espirales alrededor del círculo repitiendo:

“Yo te protejo en el nombre de [nombre de tus dioses] para que por hoy este sea un templo en la tierra.”

Al terminar de trazar el círculo se enciende la vela maestra y convocamos a los elementos.

Invocación de los elementos.

Invocamos a los poderes de los elementos y espíritus de la naturaleza, viendo al este y decimos: “Espíritus y poderes del aire, guardianes atalaya que viven al este del universo, sean bienvenidos a mi templo y habiten en (instrumento que estamos consagrando)”.

Después de esto volteamos al sur y sustituimos el elemento aire por fuego y el punto cardinal este por sur, y repetimos esto para oeste que es agua y para norte que es tierra.

Invocación a los Dioses.

Ahora toca llamar a los Dioses empezamos con la Diosa y decimos: “Bienvenida seas amada [nombre de tu Diosa] ven y participa de mi rito” y en este momento prendemos la vela roja, después llamaremos al Dios “Bienvenido seas amado [nombre del Dios] ven y participa de mi rito” encendemos la vela blanca.

Una vez que hemos invocado a los elementos y a los dioses, tomamos la herramienta a consagrar y se levanta al centro del altar haciendo un cuadro mental de nuestras deidades y lo que les pedimos que le otorguen a nuestra herramienta.

Si eres principiante en estas prácticas y tienes dudas acerca de qué decir, te dejamos el ejemplo de unas oraciones para consagrar:

“Por los poderes de los cuatro elementos: Fuego, Aire, Agua y Tierra te he limpiado.
Por los Antiguos, la Diosa y el Dios, estás consagrado.
Y ahora con las virtudes y energías del sol, la luna, las estrellas y la Madre Tierra, te cargo,
que a través tuyo obtenga todo lo que he deseado.
Dioses antiguos, carguen esta (herramienta) con sus poderes sagrados.”

“Yo te consagro (herramienta) con los poderes del Aire, la Tierra, el Agua, el Fuego y el Espíritu. Serás usado solo para el bien acorde a mi voluntad y a la ley de los Dioses. Me serviras bien en el Mundo, entre Mundos y en todos los Mundos. ¡¡Así sea!!”

“Te cargo por los Antiguos Dioses: por la Diosa y el Dios
por las virtudes del Sol, la Luna y las Estrellas,
por los poderes del Aire, Fuego, Agua y Tierra,
que a través tuyo obtenga todo lo que deseo.
Dioses Antiguos, carguen ésta herramienta con sus poderes.”

 

Una vez que hemos llenado nuestra herramienta de energía y una intención empezaremos a cerrar el ritual. Para hacerlo iremos en reversa, ¿qué quiere decir esto? Que despediremos al Dios y luego a la Diosa, y los elementos se despiden empezando por el último que se invocó.

*No te preocupes, te explicaré paso a paso lo que debes hacer.

Despedida dioses.

Nos despedimos del Dios diciendo:

“Parte en paz querido (nombre del Dios), agradecimientos y bendiciones”; apagamos la vela blanca.

Nos despedimos de la Diosa diciendo:

“Parte en paz querida (nombre de la Diosa), agradecimientos y bendiciones”; apagamos la vela roja.

Despedida elementos.

Ahora despediremos a los elementos, comenzaremos al Norte despidiendo la Tierra, después al Oeste despedimos al Agua, al Sur despedimos al Fuego y terminamos al Este despidiendo al Aire. Diciendo lo siguiente:

“Partan en paz energías y espíritus del (elemento), poderes que miran hacia el (punto cardinal) del universo. mi agradecimiento y bendiciones”

*Nota: Si al estar recibiendo y/o despidiendo a los dioses o elementos, o al estar consagrando tu herramienta  te nace decir algo más, está bien que lo hagas. Fluye con lo que estés sintiendo en ese momento, porque recuerda que la magia es intención.

Se abre el círculo.

Con los dedos de poder trazamos nuevamente el círculo a nuestro alrededor en sentido contrario a las manecillas del reloj (comenzando por el Este), una vez que dimos toda la vuelta nos ponemos frente al altar y decimos:

“Abro este círculo de poder y con eso permito que todo el trabajo realizado vaya a su lugar. El círculo ha quedado abierto pero jamás fragmentado. Será un círculo alrededor mío y me da su protección”

Terminando esta oración apagamos nuestra vela maestra.

Una base de la magia es el que la energía debe estar en movimiento y así como la Madre Tierra nos brinda de su energía, nosotros debemos contribuirle; por eso cerramos con lo siguiente.

Para regresar energía a la Tierra nos hincamos con una rodilla, colocamos las palmas en el suelo y la cabeza hacia abajo mientras decimos:

“Que lo que aquí se ha conjurado regrese a la tierra, gracias”

!Y listo¡ Has concluido el ritual y tu herramienta ha sido consagrada y puedes utilizarla desde ya.

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