Marija Gimbutas

Marija Biruté Alseikaité, mejor conocida mundialmente como Marija Gimbutas, nació el 23 de enero de 1921 en Vilna (Lituania) y murió el 2 de febrero de 1994 en Los Ángeles California (Estados Unidos), a la edad de setenta y tres años. Sus restos fueron llevados a Lituania, donde fueron enterrados en el cementerio de Kaunas.

Estudió lingüística y arqueología en Viena y se doctoró en Tubingen, Alemania, en 1946. Poco después emigró a USA donde durante doce años trabajó en la universidad de Harvard y posteriormente a la de California Los Ángeles (UCLA University).

Entre 1967 y 1980 excavó yacimientos neolíticos en los Balcanes, como los de Sitagroi y Akileion. En 1974 publica The Goddesses and Gods of Old Europe (Las diosas y dioses de la antigua Europa); en 1989 The language of the Goddess (El lenguaje de la diosa) y en 1991 The Civilization of the Goddess (La civilización de la diosa), obras que se cuentan entre las más significativas de su extensa producción.

Del primero, una obra de referencia convertida ya en clásica, comentó Mircea Eliade: Este libro, espléndidamente ilustrado, proporciona una documentación arqueológica que resulta muy difícil de encontrar en otro lugar. Igualmente recibió grandes elogios del historiador y mitólogo Joseph Campbell por su labor de aproximación a la mentalidad y el simbolismo religioso de las sociedades agrícolas primitivas de la parte sudoriental y central del continente europeo, al que ella llamaba la Vieja Europa.

Marija Gimbutas, que desenterró imágenes de diosas y consiguió pruebas de la existencia de la Cultura de la Diosa Madre en yacimientos arqueológicos de la vieja Europa, es el ejemplo perfecto de una mujer atenea, de mente preclara, que pasó a convertirse en una esplendorosa anciana metis en la tercera etapa de su vida. Ella supo encontrar los vínculos necesarios para extraer sus propias conclusiones gracias a sus amplios conocimientos de arqueología, religiones comparadas, mitología, folclore y lingüística (Jean Shinoda Bolen: Las diosas de la mujer madura).

Marija Gimbutas dio a conocer la existencia de una civilización anterior a la llegada a Europa de los pueblos arios o indoeuropeos, la llamada cultura prehistórica de la Dea Madre, que habría perdurado unos 25 siglos. Según ella, antes de la llegada de los arios patriarcalistas, las culturas europeas eran de carácter matriarcal, ginocéntricas (ella decía: gilánmicas) o ginecocráticas, articuladas en torno al culto a la Diosa madre Tierra.

También teorizó sobre el origen de los pueblos arios y su Urheimat o patria de origen. Consideraba que estas poblaciones provenían de las estepas al norte del Mar Negro, de la cultura de los kurganes, una especie de túmulos funerarios que se extienden desde el lago Baikal hasta el Mar Negro. La domesticación del caballo habría sido la base del patriarcalismo ario y habría permitido la rápida expansión territorial de aquellos guerreros. Esta hipótesis es la que suele ser más mayoritariamente aceptada por la comunidad arqueológica internacional entre las muchas otras que pretenden explicar el origen de los arios

Fue importante y reconocida arqueóloga y antropóloga, profesora de Arqueología Europea en la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), y especialista en las culturas matriarcales de los primeros siglos en el continente europeo (7000 al 3500  AC.). Ella demostró que estas culturas prehistóricas agrícolas y sedentarias, fueron socialmente superiores a las de la posterior etapa patriarcal, nómada y guerrera, que se impuso a través de las oleadas migratorias indoarias que comenzaron a llegar a Europa a partir del 4500 AC. y que la historia sigue considerando como socialmente más avanzada.

Nos han hecho creer que la civilización occidental comienza con los griegos porque la historia así lo afirma, pero aunque en arqueología nunca se pueden dar verdades absolutas, lo cierto es que la sensación que transmiten las propuestas que hizo Marija Gimbutas sobre la existencia de las viejas culturas matriarcales nos hace desear no solo que sean ciertas, sino que vuelvan algún día para mejorar nuestro deteriorado mundo. Hoy sabemos que en las culturas donde predomina la influencia femenina no hay que buscar el mando de la mujer, sino la prevalencia de sus valores femeninos: la energía, la vida, el amor y la sabiduría.

Si usted es nuevo en este tema, comenzaremos por el principio, discutiendo brevemente los hallazgos de Marija y por qué la academia dominada por los hombres desacreditó su trabajo durante tanto tiempo, seguida de esta nueva revelación de Lord Colin Renfrew, aliado con el Partido Conservador británico. Discutiremos la política de esta situación así como otras áreas periféricas en las que esta nueva revelación sin duda tendrá un efecto dominó.

De Joan Marler, Carol Christ y Max Dashu.

Colin Renfrew ha admitido que Marija Gimbutas tenía razón sobre los orígenes de la cultura indoeuropea, en una charla “Marija Rediviva: ADN y orígenes indoeuropeos” en el Instituto Oriental. Renfrew era un (¡si no el!) Opositor principal de la propuesta de Gimbutas de que las culturas kurgan neolíticas de la estepa euroasiática habían invadido lo que ella llamó la Vieja Europa. Insistió en que los indoeuropeos se originaron en Anatolia y que fueron ellos quienes difundieron la agricultura en Europa a través de los Balcanes. Por lo tanto, su posición, conocida como la hipótesis de Anatolia, ha sido que la vieja Europa fue la creación de hablantes de IE. Hubo problemas con esto desde el principio, señalados por muchos lingüistas que señalaron que si bien los idiomas hittita, luwian y similares de IE están atestiguados en Asia Menor durante el segundo milenio a. C., no podrían ser el Proto-Indo-Europeo ancestral, para fonología y Razones léxicas. El hitita en particular es un valor atípico de los otros idiomas de IE.

holayolo sun
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