La bruja que no puede maldecir, no puede sanar

Luz y oscuridad,
eso somos los hijos del Cerco. 
Sin máscara, sin disfraz,
aunque ocultos al mismo tiempo.

Oscuridad y luz,
sin límite definido, 
unidos en un mismo ser
somos el Cerco, somos Equilibrio

Dentro de la brujería tradicional tenemos un dicho, muy trillado en los últimos años, “una bruja que no puede maldecir, no puede sanar”. Este dicho se escucha habitualmente cuando te encuentras en los ambientes de brujas tradicionales y es nuestro lema en oposición al “sin dañar a los demás, lo que quieras harás” neopagano.

Los dos aspectos de los practicantes del Cerco
normalmente son confusos y difusos, seguimos
las reglas que nuestra propia consciencia dicta.

El hecho de que en el dicho se diga “maldecir” no implica solo que una bruja haga el mal. Este dicho procede de Alemania, donde la palabra para maldecir es “hex” que viene a significar también hechizo (sea blanco o negro) y donde la traducción para bruja es “hexe”.  Por lo que el dicho en sí, se refiere realmente al acto de hechizar o hacer brujerías. Esto procede de la obsoleta idea de que todas las brujerías o hechizos eran perniciosos. Entonces el dicho bien traducido diría algo así como que “la bruja que no sabe hechizar, no sabe curar”, algo que es totalmente lógico.

Las Leyes del Tres o del Retorno no son más que una extensión de las interpretaciones occidentales sobre el Karma. Pero el Karma es algo mucho más complejo que no tiene nada que ver en absoluto con el acto de hechizar o incluso maldecir. El Karma es algo que abarca toda la vida del individuo y que se desarrolla a lo largo de encarnaciones y sus lecciones, según el hinduismo, lo cual no tiene nada que ver con los 10 o 30 minutos que dedicas a realizar un sortilegio. Para mi, sin duda alguna, hay hechizos en los que se busca dañar, que están totalmente justificados, ello no implica que siempre haga el mal, pues precisamente la dificultad de la Bruja del Cerco es precisamente mantenerse en Equilibrio entre Luz y Oscuridad, pero no entre la magia negra o la magia blanca, pues la magia no tiene color, sino entre su propia oscuridad y su propia luz, para tratar de ver el paisaje interior desde una perspectiva lo más coherente posible.

Nuestro camino es solitario y por tanto
nuestras reglas son personales, depende
siempre de nuestra propia consciencia.

Esto nos lleva a algo muy interesante y es que la brujería no es positiva, ni negativa. Es un acto en el cual las energías se mueven a nuestro favor para provocar cambios en la realidad. La actual ignorancia y a veces arrogancia sobre este tema procede de un mundo que teme a las brujas y en el que las brujas que temen su propio poder.

¿Sabes cual fue una de las muchas estrategias de la Iglesia para tomar poder sobre las practicas paganas? ¡Ridiculizándolas!, porque cuando alguien se ríe de otro (cuando alguien hace bulling a otro) tu no quieres ser aquel al que el dedo apuntes, no quieres ser el objeto de burla, sino que quieres pertenecer al otro grupo. Como digo esta fue una de tantas estrategias que usaron para borrarnos del mapa.. y ni siquiera voy a iniciar a hablar de aquellos que van ridiculizándose a si mismo y por lo tanto a todos los que somos practicantes.

Pero en el Cerco y más en concretamente en la Brujería Tradicional, recorremos un Camino Torcido (en lugar del “Camino Recto” que nos insta a hacer a los demás lo que quieres que nos hagan a nosotros). En nuestro Torcido Recorrido buscamos la verdad interior, el desarrollo personal y el empoderamiento propio, que en muchas ocasiones implica enormes sacrificios, pero nunca ponemos la otra mejilla para que nos la golpeen.  Y la gran verdad de todo esto, la verdad que subyace a esta situación es que el resto del mundo no quiere que reclamemos ese poder que hay en nuestro interior, quiere limitarnos y trató de limitarnos de muchas formas a lo largo de la historia, porque el que hace la ley, hace la trampa y hay cosas que no interesan. Por tanto y sin temor a una ley cósmica que nos castigue, no seguimos reglas de nadie porque no seremos nosotros los tramposos que se las salten. Y lo voy a explicar tal y como se define en la magia, solo necesitamos que nuestro trabajo sea auténtico, es decir:

  • 1º Que tu intención coincida con el resultado que necesitas (tu verdad personal)
  • 2º Que las correspondencias sean las adecuadas (tu conocimiento personal)
  • 3º Que las razones estén en orden (tu motivación personal)

Observarás que todo es personal, porque todo lo que piensen los demás en este ámbito en concreto, está fuera del Cerco. Nuestro camino es solitario y, por tanto, nuestras reglas son personales, depende siempre de nuestra propia consciencia, aunque siempre se invita a reflexionar antes de realizar cualquier acto, ya sea mágico o mundano, pues en el Cerco no existe diferencia entre lo uno y lo otro.

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