El Mito De Afrodita

El mito de Venus / Afrodita

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Afrodita tiene numerosas equivalentes: Inanna en la mitología sumeria, Astarté en la fenicia, Turan en la etrusca, Xochiquétzal en la azteca y Venus en la romana. Tiene paralelismos con diosas indoeuropeas de la aurora, tales como Ushás o Aurora. Según Pausanias, los primeros que establecieron su culto fueron los asirios y después de ellos pafosianos de Chipre y los fenicios que vivían en Ascalón (Palestina), quienes enseñaron su culto a los habitantes de Citera.​ Se decía que Afrodita podía hacer que cualquier hombre se enamorase de ella con solo poner sus ojos en él.

Cada día de la semana está dedicado a uno de los dioses del Olimpo, y el viernes está regido por Venus, conocida en la mitología romana como la diosa del amor, de la belleza, de la fertilidad y de la lujuria. Junto con Júpiter y Marte, era la diosa más importante para los romanos.

La ‘surgida de la espuma’ Afrodita nació del mar, cerca de Pafos (Chipre) después de que Crono cortase los genitales a Urano con una hoz adamantina y los arrojase tras él al mar. En su Teogonía, Hesíodo cuenta que los genitales «fueron luego llevados por el piélago durante mucho tiempo. A su alrededor surgía del miembro inmortal una blanca espuma y en medio de ella nació una doncella» ya adulta. Este mito de Venus (el nombre romano de Afrodita) nacida adulta, Venus Anadiómena (‘Venus saliendo del mar’), fue una de las representaciones icónicas de Afrodita, famosa por la admiradísima pintura de Apeles, hoy perdida, pero descrita por Plinio el Viejo en su Naturalis Historia.

La increíble belleza de Venus sorprendía a todos los dioses, tanta era su hermosura que ello les llevaba a que le expresan sus deseos de casarse con ella, pero todos eran rechazados. Júpiter, para castigarla por su orgullo, la obliga a casarse con con Vulcano, quien era el menos favorecido de todos los dioses.

Afrodita Venus | El Mito De Venus / Afrodita | Mitología

Sin embargo, Venus nunca demostró afecto por su esposo, al poco tiempo empezó a dedicarle toda su atención a Marte, el cual rápidamente correspondió a la diosa, teniendo muchos encuentros secretos con ella. Marte siempre tenía la precaución de poner de guardia a su asistente Alectrión, para que les avisase en el caso de que alguien se acercara y que especialmente les advirtiera cuando el sol estuviera a punto de salir, ya que los amantes temían que Apolo los descubriera.

Todo salía perfectamente, según lo habían planeado, hasta que un día Alectrión se quedó dormido, tan profundamente que no se dio cuenta cuando Aurora abrió las puertas del este y Apolo salió en su carruaje. El dios del Sol observó al guardián dormido y a los amantes en cuestión. Inmediatamente fue hasta Vulcano y le contó lo que había visto.

El furioso esposo no perdió tiempo y armó una malla de acero, la que lanzó encima de Venus y Marte. Luego llamó a los demás dioses para que los vieran. Acudieron todos los dioses, pero las diosas se abstuvieron por vergüenza.
Se cuenta que Apolo le preguntó a Mercurio si le pesaría estar en el lugar de Marte, aunque estuviera atrapado en la red. A lo que Mercurio contestó:

“Te juro por mi cabeza que ni aunque fueran 3 redes y estuvieran todas las diosas moviendo de enojo la cabeza, no me pesaría estar con Venus”.

Cuando los demás dioses soltaron la carcajada, Júpiter se disgustó y regañó a Vulcano por dar publicidad a un hecho tan vulgar.

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Cuando al fin quedaron libres, Marte se fue prometiendo venganza contra el vigilante, que aún estaba dormido. Marte lo despertó bruscamente y lo convirtió en un gallo, condenándolo a dar aviso todos los días de la salida del sol. Y así es como por la infidelidad de Venus, es que desde entonces el gallo canta cada amanecer sin falta.

De los devaneos amorosos entre Venus y Marte, nació Cupido.

Venus es conocida también como Afrodita quien es la encarnación de la belleza, del amor carnal, de la primavera y de todos los atractivos de la naturaleza; la divinidad más popular de la mitología griega. Hija de Zeus y de Dione, según Homero en la Ilíada; para Hesíodo, Afrodita nació del mar, de los despojos producidos cuando Cronos cortó los testículos a su padre Urano, estos desechos flotaron por las aguas produciendo una espuma que engendró una virgen: Afrodita.

Afrodita se casó con Vulcano, dios de los metales y la forja, al que le fue infiel con el hermoso pastor Adonis; pero Adonis fue muerto por un jabalí y Afrodita esparció su sangre por la Tierra, y de este flujo nacieron flores.

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Himno Órfico a Afrodita

Celestial y por muchos himnos celebrada,
sonriente Afrodita, nacida de la espuma marina,
diosa engendradora y veneranda amante de la noche;
emparejadora de enamorados nocturnos,
madre de la Necesidad, tejedora de engaños.

Pues todo parte de ti,
y pusiste bajo tu dependencia el orden universal;
ejerces tu poder sobre las tres partes y engendras todo cuanto existe en el cielo,
en la fértil tierra y en las profundidades del mar,
venerable compañera de Baco.

Que se complace en las festividades,
propiciadora de las bodas,
madre de los Amores,
Persuasión que se complace en el lecho,
arcana, dispensadora de gracia, visible e invisible,
de hermosas trenzas, hija de ilustre padre.

Comensal nupcial de los dioses,
soberana, loba, prolífica, apasionada por los hombres,
muy ansiada, vivificadora,
que enlazas a los mortales por necesidades que no admiten freno y a muchos pueblos los cautivas por la desenfrenada fuerza de la pasión amorosa.

Ven, pues, divino retoño nacido en Chipre,
ya estés en el Olimpo, soberana diosa, gozosa con tu bello rostro,
ya te muevas también por el suelo de Siria, rica en incienso,
ya en las llanuras, con tus áureos carros,
ocupes las fructíferas aguas del sagrado Egipto,
ya, igualmente, en tu carro de cisnes,
al ponto agitado te encamines
y te alegres con las evoluciones circulares de los seres marinos,
o bien te deleites con las ninfas de azulado rostro en la divina tierra,
a lo largo de la arenosa orilla del mar entre ligeros saltos,
o bien te encuentres, soberana, en Chipre,
tu sustento, donde las hermosas doncellas célibes y las ninfas te celebran a lo largo de todo el año,
a ti, bienaventurada, y al inmortal y casto Adonis.

Ven, afortunada diosa de figura tan encantadora,
pues te invoco con ánimo puro y piadosas palabras


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